FLORA TRISTÁN

FLORA TRISTÁN

Asociación Feminista Leonesa (A.F.L.) “Flora Tristán”
La ALM “Flora Tristán” fue creada en León en 1975 por un grupo de mujeres que ya habían coincidido en el marco de las actividades propiciadas por la izquierda leonesa, y en concreto, dentro del Club Cultural y de Amigos de la Naturaleza (CCAN) que años antes, había sido creado como plataforma para los debates y la lucha contra la desastrosa situación sociopolítico, a través de actividades culturales y ecologistas.

Al igual que sucedía a escala nacional e internacional, en León se llegó a la conclusión de que los análisis y las luchas globales se hacían según criterios masculinos, sin permitir sacar a la palestra la situación específicamente opresiva en que vivían las mujeres. Así se vio la necesidad de crear la ALM, aún sin nombre ni legalización, que tomó cuerpo en las reuniones y los debates semi-públicos realizados en el CCAN mediante los cuales la progresía leonesa iba siendo informada de lo que era el movimiento feminista.

A lo largo de 1976-77 los temas debatidos fueron muchos y algunos de ellos con la participación de personalidades del MF. La ALM no se adscribió a ningún colectivo ni corriente concreta dentro del MF dado lo heterogéneo de su composición ya que cuantas mujeres querían podían participar en las reuniones y colaborar en las actividades, sin tener que demostrar más pureza feminista que el mismo interés en apoyar la causa de las mujeres. Criterio que se sigue actualmente. La heterogeneidad nunca ha impedido la asunción colectiva de conclusiones y posturas ideológicas, con frecuencia propias de un feminismo radical.

La ALM fue legalizada en 1977 con el nombre de FLORA TRISTÁN y desde entonces ha desarrollado una actividad pública notable además de continuar con las actividades de información y debate. En años sucesivos ha impulsado la creación y puesta en marcha de otras dos asociaciones de servicios y atención a mujeres en situaciones límite: la Asociación Simone de Beauvoir, que se encarga de la Casa de Acogida para mujeres maltratadas y de las actividades de formación e información en este campo y la Asociación de Ayuda de Víctimas de Agresiones Sexuales (ADAVAS) de León.

¿Qué pensamos? Estatutos de la Asociación Feminista Leonesa “Flora Tristan”Denominación y fines
Artículo 1°.- Denominación.Con la denominación ASOCIACIÓN FEMINISTA LEONESA “FLORA TRISTÁN” (A.F.L. “Flora Tristán”) se constituye una entidad sin ánimo de lucro, al amparo del artículo 22 de la CE, que se regirá por la Ley Orgánica 112002, de 22 de marzo reguladora del derecho de asociación y normas concordantes y las que en cada momento les sean aplicables y por los Estatutos vigentes.

Artículo 2°.- Duración.La Asociación Feminista Leonesa “FLORA TRISTAN” (A.F.L. “Flora Tristán”) se constituye por tiempo indefinido y sólo se disolverá por acuerdo de la Asamblea General Extraordinaria o por las causas previstas en las leyes.

Artículo 3°.- Fines Asociación

3.1. Los fines que se pretenden alcanzar se concretan, en último término en el desarrollo de una sociedad libre e igualitaria donde no exista la menor discriminación basada en el sexo de las personas. Tal aspiración supone una sucesión de transformaciones y cambios inmediatos, a medio y largo plazo que se lograrán mediante muy diversas actividades de la propia Asociación y de la confluencia con otros grupos sociales democráticos y progresistas.

3.2. Promover y efectuar cuantas actividades sean precisas para la sensibilización, concienciación, investigación, estudio y prevención de la discriminación por cuestiones de género. Dar a conocer y difundir tales propósitos, mediante actividades de información y formación a la colectividad ciudadana, a través de cualquier medio de difusión pública.

3.3. Igualmente promover y efectuar cuantas actividades sean precisas para la formación, educación y coeducación en materia de igualdad entre los sexos. Potenciar la formación de formadoras/es en esta materia y en cuestiones de género.

3.4. La investigación, el análisis, el enriquecimiento de la cultura feminista, la petición o la exigencia de medidas concretas a las instancias que correspondan, así como la negociación o la presión para ello, y la creación de opinión pública favorable a la cultura feminista, formarán parte de la actuación permanente de la Asociación.

3.5. Fomentar las actividades en favor de la paz, la igualdad, la solidaridad y la cooperación entre las personas, pueblos y países, sin discriminación por razón de género, raza, nacionalidad, o cualquier otra circunstancia o condición personal o social.

3.6. Promover la Cooperación para el Desarrollo, a nivel nacional e internacional.

3.7. Incentivar el voluntariado social.

¿Qué hacemos? Actividades de la A.L.M. “Flora Tristán”.
– Reuniones semanales de discusión de temas y preparación de actividades de 20 a 22 h en el local social de Ordoño II número 12, 2° Izada.

– Asesoría jurídica gratuita para mujeres a cargo de una abogada de la Asociación, los martes de 19,30 a 20,30 horas.

– Organización de Jornadas Culturales.

– Celebración del 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer.

– Elaboración y difusión de artículos de prensa v folletos de denuncia e informativos.

– Colaboración en mesas redondas, semanas culturales y programas radiofónicos donde se requiere una visión feminista.

– Participación en Jornadas Nacionales de debate, reuniones de la Coordinadora Feminista y actividades de denuncia y protesta.

– Participación en Plataformas de defensa de los derechos humanos y de los logros sociales.

– Colaboración para estos fines con otras asociaciones y grupos de mujeres o mixtos.

– Participación en las reuniones trimestrales que propiciadas por la ALM “FLORA TRISTÁN” se celebran en distintos puntos de la comunidad autónoma para, a través de una tertulia abierta, a la que habitualmente concurren mujeres independientes o asociadas, debatir temas diversos.

¿Qué es el Feminismo?
Feminismo es, según el Diccionario de Moría Moliner, una doctrina que considera justa la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. También, el movimiento encaminado a conseguir dicha igualdad.

Así es. Así fue sobre todo en un principio, después se ha visto que la desigualdad de derechos entre hombres y mujeres ha impregnado las culturas, las civilizaciones y las sociedades hasta el punto de que no hay ideas ni hechos que se vean libres del sexismo.

Por ello el feminismo se ha ido constituyendo como una ideología según la cual, la sociedad ha se ser cambiada profundamente para que pueda, de hecho, y no sólo en las leyes, conseguirse la justicia y la igualdad entre personas diferentes, de distinto sexo por ejemplo, y el respeto a los derechos y las libertades que la mujer debe tener en lo relativo a la reproducción, cuestión en que las mujeres y los hombres no participan por igual. Según el feminismo las mujeres hemos estado a lo largo del tiempo y en las distintas civilizaciones explotadas y oprimidas por el hecho concreto de ser mujeres.

Y seguimos estándolo. Si la costumbre no nos permite apreciarlo no tenemos más que consultar los datos que organismos oficiales como la ONU proporcionan sobre la distribución del trabajo y la riqueza; las mujeres hacemos más horas de trabajo, pero en el reparto nos toca la menor parte de los bienes y las rentas.

Y delante de nosotras, en este año 2000 se sigue en las entrevistas de acceso al empleo, por ejemplo en los bancos, considerando un obstáculo insalvable el que las mujeres tengan novio -las obligaciones afectivas y el cuidado de los otros resta disponibilidad total en el trabajo según los empleadores- mientras se considera un punto a su favor el que los hombres solicitantes de trabajo -o de becas universitarias pongamos por caso- tengan novia o “esposa” porque la seguridad y el cuidado que ésta le proporciona le da equilibrio v le permite plena dedicación a la empresa.

Seguimos discriminadas en la vida privada y por supuesto en la vida pública en la que se nos tolera con bastante resistencia y a veces por intereses ajenos a los nuestros. Si las mujeres, mitad de la población, estamos en situación desventajosa ha de ser porque el resto de la población -los hombres- se benefician de ello.

Para no perder sus privilegios, a veces tristes privilegios que les limitan casi tanto como a nosotras, defienden tenazmente sus posiciones mediante la violencia, la coacción, el chantaje o la persuasión. Los hombres, que mantienen este tipo de sociedad, son mantenidos a su vez por ella: religiones, tradiciones heredadas de épocas aún más injustas, la ciencia, las instituciones realizan esta función.

Y nosotras, casi siempre fuera de este círculo de poder somos educadas en el cuidado de la especie y su mantenimiento para que seamos el soporte fundamental de la economía y el vehículo de transmisión de las mismas normas sociales que nos oprimen a través de la familia.

El feminismo no es sólo un conjunto de ideas, también es un conjunto de actitudes que, aplicadas en la vida privada y la pública, intentan cambiar la sociedad para que esté regida por valores de mayor igualdad, justicia y libertad de todas/os sus componentes. Igualmente es una forma de lucha contra las causas y manifestaciones de la explotación y opresión de las mujeres. Esta lucha comienza por el análisis crítico de cuanto nos sucede y rodea.

El feminismo se ha ido construyendo a partir de la experiencia de las mujeres y de su reacción frente al machismo, sobre el análisis de la situación de las mujeres en todas las sociedades conocidas, con el estudio y denuncia de las causas y manifestaciones del sexismo y con la lucha y resistencia de cada mujer y de los grupos organizados de mujeres. De este modo desarrollamos paso a paso una alternativa social.

¿Quieres saber +? Diferencia entre feminismo y movimiento feminista
¿Es lo mismo feminismo que Movimiento Feminista (MF)?

No, El MF en sentido estricto, es el conjunto de mujeres organizadas en asociaciones para conseguir el cambio de la sociedad que propugna la ideología feminista. En sentido amplio, es el conjunto de personas que defienden esta ideología, estén o no organizadas. El MF no lucha por la igualdad de hombres y mujeres y mucho menos cuando el modelo que se propone a imitar es el masculino.

El MF propugna la IGUALDAD DE DERECHOS y el desarrollo en libertad de unas y otros. El MF ofrece a las mujeres plataformas de estudio y de lucha más amplias y eficaces que el feminismo individual, sin estar en contradicción con éste. El MF mantiene una coordinación flexible y no estructurada jerárquicamente, lo cual es reflejo de la militancia feminista, ajena a la estructuración propia de partidos u otro tipo de organizaciones. En el mundo y también en España, el MF se nutre de mujeres y asociaciones que trabajan en campos muy variados y con métodos diversos, lo cual no impide que se mantengan objetivos comunes y, que se realicen de forma unitaria campañas u otras formas de lucha puntuales.

Actualmente en España, el MF se ocupa de todos los asuntos individuales o sociales que, o inciden especialmente en las mujeres, o deben ser tratados desde el punto de vista de las mujeres, para corregir el análisis tendencioso y a favor de los intereses masculinos que, inevitablemente, se considera normal en una sociedad patriarcal.

Frente a la explotación sexual
La industria del sexo constituye uno de los negocios más lucrativo del mundo. Tal negocio tiene por objeto poner a disposición de la población masculina un ejército cada vez más numeroso y variado de mujeres para que sean consumidas sexualmente. Abastecer y satisfacer tan creciente demanda ha favorecido el desarrollo de mafias trasnacionales, nacionales y regionales y el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual.

En torno a 4 millones de mujeres y niñas son consumidas sexualmente en los prostíbulos del mundo. Desde el año 1995, tras la despenalización de diversas conductas favorecedoras de la prostitución, España pasó de ser un lugar de transito para las mujeres en situación de prostitución para convertirse en un País de destino.

En efecto, los informes de la Guardia Civil de los últimos años, ratifican el progresivo crecimiento de los prostíbulos e igualmente el número cada vez más creciente de mujeres prostituidas, mientras en el año 1999, en los Clubes de carretera se estimaba que habían unas 9.590 mujeres prostituidas los recuentos actuales elevan el número a más de 19 mil mujeres. El 98% de ellas son inmigrantes. Dichos Informes apuntan que aunque “algunas mujeres dicen dedicarse a la prostitución voluntariamente, se observa que la mayoría lo han hecho empujadas por dificultades económicas en sus países de origen”.

Los Informes puntualizan que también existen mujeres captadas bajo engaño. Frente a esta situación que de un lado favorece el florecimiento de las mafias y el enriquecimiento de los proxenetas y de otro la explotación, degradación, esclavitud, tortura y en demasiadas ocasiones, a la muerte de las mujeres prostituidas, los países desarrollados se han planteado dos opciones: La regularización del comercio sexual, tal es el caso de Alemania y Holanda que lo equiparan a cualquier otra actividad laboral. O la erradicación del comercio sexual, como es el caso de Suecia. Dando protección a las prostituidas y penalizando a proxenetas y clientes. La experiencia en los pocos años de funcionamiento de estas normas nos indica claramente que mientras en Holanda y Alemania la industria del sexo crece y se expande, al tiempo que las diferentes modalidades de delincuencia proliferan en su entorno, en Suecia la práctica de comprar servicios sexuales ha disminuido espectacularmente y las cotas de igualdad entre hombres y mujeres son las mas altas del mundo. La opción pro-reglamentación de la prostitución que se parece promover desde CCOO, constituye una iniciativa que consolida los modelos de desigualdad entre hombres y mujeres, y una propuesta contraria a los derechos humanos inalienables de las mujeres.

El Informe del Consejo Económico y Social de Naciones Unidas, contra las formas contemporáneas de esclavitud, alerta sobre la Preocupación, del Comité, porque algunos Estados han legalizado o reglamentado la prostitución. Advierte de que la legalización de la prostitución agrava la explotación sexual y aumenta la trata de mujeres y niños, y Ratifican que la prostitución nunca puede considerarse un trabajo legítimo. Por lo que Instan a los Gobiernos a que velen por que sus políticas y leyes no legitimen la prostitución como una opción de trabajo de las víctimas y a que no fomenten la legalización ni la reglamentación de la prostitución; y Exhorta a los Gobiernos a que rechacen toda forma de reglamentación de la prostitución en prostíbulos. Estos criterios de actuación son los únicos aceptables, compatibles y encaminados a la consolidación y desarrollo de los derechos humanos y de la igualdad entre hombres y mujeres.

La reglamentación de la prostitución sólo favorece la expansión del proxenetismo y la consideración de los proxenetas como empresarios, al tiempo que se da cobertura legal para que las organizaciones mafiosas desarrollen su actividad con mayor impunidad. A nivel ideológico la reglamentación de la prostitución equivale a defender un modelo de sociedad en donde unos seres humanos, mayoritariamente mujeres y menores, tienen que soportar a cambio de dinero ser manoseadas, folladas y humilladas por un número variado de desconocidos cada día aún suponiendo que fueran las prostitutas las que realmente se lucraran con ese comercio.

La reglamentación de la prostitución equivale a desarrollar una cultura que atribuye un status de poder a quien paga y una posición de sumisión para quién cobra. La reglamentación de la prostitución educa a nuestros jóvenes en la idea de que la sexualidad es un mero objeto de consumo que se compra y adquiere como el resto de las mercancías. No imaginamos a ese Sindicato sugiriendo a los pescadores, a los trabajadores de los astilleros, de la minería, de la construcción ni de ninguno otro sector, que una buena salida a su situación de paro sea el prostituirse ya sea bajo la modalidad de por cuenta propia o ajena, ya sea en centros autogestionados por ellos o creados por la patronal.

Tal atrevimiento sólo es posible porque la mayoría de las personas en situación de prostitución son mujeres. La prostitución no es un trabajo, ni una actividad como otra cualquiera. Regular la prostitución es legitimar la violencia contra las mujeres.

Web: http://floratristan06.blogspot.com.es/